Tengo poco más de dos meses desde que me di cuenta de que mi pasión es el análisis de datos y el storytelling. Desde entonces, he estado aprendiendo sobre qué se necesita para entrar a este mundo y trabajando en construir las bases para ser la mejor analista posible.
Una de las principales recomendaciones que he visto para quienes buscamos entrar a esta industria es la construcción de una buena marca personal. Noté que la forma más común de hacerlo es a través de LinkedIn, la cual fue mi primera idea. Pero, preguntándome qué quiero reflejar, me di cuenta de que me gustaría mostrar al mundo mi gran diversidad de intereses: escribir, el debate competitivo y el arte.
La idea de hacer una página web surgió por dos razones: poder personalizar completamente esta experiencia, integrando mi portafolio, mis escritos y mis experiencias en debate; y explorar mi lado artístico a través de su diseño. Pero aquí venía un pequeño problema: no sabía nada sobre cómo hacer una página web.
El Método de la Física Newtoniana
Cuando veía física newtoniana en el colegio, me gustaba estudiar para los exámenes de una forma particular. En vez de leer el libro, revisar mis notas y luego resolver la guía de problemas desde el más sencillo al más complicado, iniciaba tratando de afrontar el último ejercicio: siempre el más difícil.
Ya en ese punto, completar el resto de la guía era sencillo, y una validación de que no se me escapaba nada del contenido a evaluar. Para mí, esa era la forma más eficiente de estudiar: haciendo un análisis exploratorio de qué conocía y qué no, para invertir tiempo solo en lo que necesitaba reforzar.
Incluso años después, esa es la manera en la que me gusta afrontar nuevos retos. Y de esta misma manera decidí aproximarme al proceso de crear una página web.
El Análisis Exploratorio
El análisis exploratorio fue bastante corto en este caso. Todo lo que sabía se podía resumir en dos ideas: que la mayoría de las páginas se programan en HTML y que necesitaba “alojar” mi página en algún sitio. Eso dio pie a todo el proceso de investigación que me llevó hasta lograr ejecutar la primera versión de mi pequeña página.
Por ahora, es bastante sencilla. Tiene una página de inicio con los elementos que quiero desarrollar, una versión colorida de mi CV y este, mi primer post de blog. Falta empezar a construir mi portafolio y hablarles de mi experiencia en debate competitivo. Pero, igualmente, estoy orgullosa de esta nueva herramienta que adquirí y del pequeño paso que representa hacia lo que deseo lograr.